viernes, 9 de diciembre de 2011

Desde el país de la eterna primavera. GUATEMALA



    Hola a tod@s!

Hoy se cumplen ocho días desde que llegamos a Guatemala, en concreto a Antigua Guatemala. 

Ahora escucho un gallo ronco y un poco trasnochado, pues son las 4 de la madrugada.

Después de los conciertos y actividades en España (radio, ruedas de prensa, feria del libro de segunda mano….) Gira Nómada arranca con sus actividades en Jocotenango, cerca de Antigua Guatemala.

Estamos alojados en la “Casa de lo Patojos” con la familia Fuentes. En ella conviven los voluntarios de distintos países que colaboran con un proyecto social que se llama los Patojos, cuyo lema es “Sueños e ideas en acción”. Este proyecto, acoge alrededor de cien niños de entre 5 y 19 años y entre otras actividades hacen talleres de fotografía, arte, pintura, teatro. ..
Con ellos, estamos realizando dos de las actividades de GN en la Escuela, talleres de teatro y también, de Canto.
En éste último, seis niños están preparando la canción “El mundo” para acompañar a Alejandro Zaragozí en el concierto incluido en los actos de celebración del XV aniversario del Centro de Formación de la Cooperación Española (AECID, Embajada de España)  que  promueve diferentes actividades culturales, entre otras.

Los niños llegan a los Patojos a las 13 horas y están allí hasta las 17.  
Reciben un pequeño almuerzo y después inician sus actividades. Están distribuidos por niveles y edades, aunque para algunas actividades se mezclan todos los grados. Cada grupo tiene su nombre que les identifica: Estrellitas (los más pequeños), Meteoritos, Mollejas, Fusionados y Rebeldes (los mayores).

Los talleres de coro de GN en la Escuela lo forman: Pepe, Josué, Carolina, Lorena, Alma y Milton. El salón que se nos cedió es el habitual de los Meteoritos. Está decorado con murales hechos por los profes y niños. Es pequeño, sin ventana. Dispone de un armario con crayones y material para trabajar y,  el suelo donde nos sentamos es de gris cemento. 
Cada día empezamos con técnicas de relajación, respiración y proyección de voz y aprendernos  la canción y su coreografía. 
Mucha energía, mucha inquietud, muchos acordes afinados y desafinados, risas, abrazos, piropos a los profes, complicidad, cariño y  sencillez.

Más allá del resultado, que lo veremos el próximo sábado sobre el escenario y ustedes en  www.giranomada.com (si no hay ningún imprevisto con la cámara) me quedo con sus miradas y sus sonrisas... Cada uno con su carácter, con su historia compleja. Cuando digo compleja me refiero, por ejemplo, que alguno de esos chicos nació mientras su madre cumplía condena en la cárcel. 



Lo importante es que estos niños tienen, en los Patojos, un lugar donde pueden ser realmente niños y donde se les tiene en cuenta.

Es una experiencia realmente hermosa compartir con ellos esta actividad. Muestran interés y  esperan tu llegada cada día. Ninguno de ellos tiene más de 12 años y a veces no es fácil captar su atención y  piden jugar en medio del taller o, directamente, les entra la "imparable y contagiosa" risa floja.
De esta manera, entre todos, aprendemos. Ellos a respetar los tiempos; y nosotros, a ser flexibles.
 Cantamos con el acompañamiento de la guitarra de Alejandro y la batería improvisada de Milton (quien nos sorprendió con su destreza), una caja de cartón sujeta con el peso de una enciclopedia y unos botes de lápices y, por baquetas, dos pinceles gruesos.

Al terminar la sesión, entre risas, unimos nuestras manos al centro (como  grupo que ha compartido algo importante) y gritamos: “¿Dónde lanzamos los sueños?” Y todos respondemos  “¡Al mundo!”



Entre besos y abrazos nos despedimos y, cuando se marchan, me quedo sentada mientras se abre un espacio de silencio, entonces entiendo que son ellos los que te llenan de energía, los que te buscan, te miran y sonríen, los que dan sentido a las actividades que les preparamos.

Muchos se enfrentan a experiencias de adultos en sus infancias, se nota en su forma de hablar y de actuar. Han aprendido a buscarse la vida en un entorno que, normalmente, no es el más propicio para su desarrollo: violencia, drogas… En ese rato, en el que ellos son protagonistas; en el que crean y están en contacto con el arte; en el que dan y reciben amor, empiezan a tener una percepción más positiva de la vida y de las personas. Se les abre una puerta de crecimiento que la sociedad  les cierra contínuamente.

Hasta aquí nuestro granito de arena para ellos. Lo mágico es que te devuelven una montaña gigante de granitos de arena (y no son solo palabras hermosas).

El otro taller, el de teatro, lo hacemos con  los Rebeldes. Nos espera con ellos Fernando Ortiz, su director. Gran actor y poeta.  La acogida fue realmente calurosa.
Pensábamos ser meros espectadores y aprender de sus experiencias para los posteriores talleres de teatro de GN en la Escuela que llevaremos a otros proyectos, pero Fernando, nos propuso participar y formar parte del grupo durante algunas sesiones, para conocer desde dentro la dinámica de trabajo y hacer con ellos una  adaptación del cuento Nómada . 



Así que les dejo, para la próxima crónica, el taller de teatro sin olvidarnos de otra actividad fundamental de Gira Nómada, la creación de una Red internacional de artistas e iniciativas culturales (AYNI) con compromiso social que en los próximos días se celebrará el primer encuentro.

Ya habrá tiempo también para contaros el desarrollo de la organización de las actividades en León (México), de la mano del artista Jorge Estrada, dónde Gira Nómada se ha hermanado con el proyecto Babel sin Fronteras.



Escuchando otro gallo ronco, ya no tan trasnochado pues deben ser las seis de la mañana, con tracas de petardos en la casa cercana para festejar algún cumpleaños y escuchando de lejos la canción de “Las Mañanitas”, me despido expectante ante un día en el que vamos a viajar a Ciudad de Guatemala para un concierto en el Centro Cultural La Casa de Cervantes. 

Cómo dicen acá... "Ahí nos vemos".

         Laura Insenser Nieto.
           Coordinadora del Proyecto Gira Nómada  

Antigua Guatemala, 8/12/2011





1 comentario:

  1. Queridos Laura y Alejandro,

    espero que el proyecto AYNI sea un gran exito!

    Un fuerte abrazo desde El Boalo, Cerceda y Mataelpino.

    Elka

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