lunes, 6 de febrero de 2012

La hija hace el papel de madre, la madre hace el papel de padre.


Buenas noches a tod@s:

Ayer, domingo 5 de febrero, se celebró en México el día de la Constitución. En el calendario laboral se ha  movido la fiesta al lunes 6, así que hoy, las puertas del Centro Cultural del Faro han estado  cerradas por descanso del personal.


Sin embargo, por  la proximidad de la representación de la obra de teatro Nómada y considerando los pocos ensayos que nos quedan,  nos han permitido hacer los talleres en el recinto. A pesar de la lluvia, han llegado varios de los participantes y nos hemos puesto manos a la obra (en este caso, nunca mejor dicho). En un momento de la tarde, después de volarse todos los papeles y guiones, se ha puesto a llover, así que nos hemos puesto a trabajar en el Escénico, lugar reservado para las representaciones aquí en el Faro de Oriente.


Trabajamos algunas escenas de la obra y empezamos a ensayar las canciones. Esta vez contamos con una flauta travesera para acompañar las melodías. Otro equipo, con material reciclado, hace parte del  decorado, en concreto botellas  (que se llenarán de sueños).  Algunos de los participantes, papel y pluma en mano, escriben  una nueva escena para la obra. 


Las madres nos ayudan: traen material reciclado para los decorados y telas para los vestuarios. Como buenas madres, no pueden evitar cuidarnos y  aparecen con dulce de leche- cajeta - para “los Nómadas”. Siempre bien dispuestas y con los brazos abiertos. Hay quien incluso se ha animado a participar; la hija tiene el papel de madre y la madre tiene el papel de padre. En esta obra donde el tiempo es una ilusión todo es maravillosamente posible.

 Varios profesores que imparten talleres aquí en el  Faro van a colaborar con nosotros: coro, danza, teatro callejero, teatro y costura. No hay mucho tiempo, pero si  disposición, buen hacer  y muchas ideas.

Mañana más y mejor. Tomen asiento, esta es primera llamada.


México Distrito Federal, 6 de febrero de 2012.
Laura Insenser Nieto






viernes, 3 de febrero de 2012

Pespunte



Ya en el Distrito Federal, una vez finalizada la vorágine del Festival Nómada –Babel, con más calma me dispongo a escribir una crónica.

Mientras lo hago, todas las personas que hemos compartido esta experiencia están en mi cabeza y en mi corazón. Sus nombres y sus rostros son Gira Nómada. Sus gestos y palabras son parte ya de nuestro camino. Este es ahora el reconocimiento que les hago. Dejo para otros los listados de nombres y apellidos. Vuele un aplauso mudo, que solo pueden escuchar los oídos atentos.

Han sido dos semanas de actividades: conciertos de diversos estilos, poesía, teatro, talleres de escenografía, conferencias sobre diversidad cultural, presentaciones de discos, exposiciones de artes plásticas y visuales, foros de intercambio (AYNI) sin olvidarnos de la acción solidaria en hospitales de la ciudad y de la recogida de ropa y alimentos que durante las próximas semanas se repartirán en colonias de la ciudad que realmente lo necesitan. En todo este montaje hemos sido muchas las personas implicadas y desde aquí quería agradecer la disponibilidad y buen hacer de tantos. Son muchos los cabos que hay que atar antes, durante y después de cada evento.

Ahora, cierro los ojos, y vienen a mi mente cuadros de colores vivos, fotografías que plasman realidades y sentimientos. Escucho susurros en verso, canciones de agudos acordes, bajos y contrabajos, notas libres de piano. Creo incluso escuchar un Do Bemol. Percibo conversaciones estridentes de vegetarianos mientras repiquetea el hábil pespunte de una máquina de coser. 
Veo árboles con planos de arquitecto, ventanas auditivas que se abren y cierran continuamente y creo saborear deliciosos elotes que todos  me brindan. Mis ojos siguen cerrados y siento que vuelo hacia un butacón de cine donde pasan intensos cortometrajes. Flashes de foto me deslumbran. Cuando cesan veo a un nómada y a un niño junto a él.  Hay mujeres, hombres y un lindo bebe. Veo Alegría, que se me antoja también en la figura de un recién nacido. Se mezclan más imágenes, un hombre con barba sonríe y abraza, pero no con los labios ni con los brazos, lo hace con el corazón. Niñas de uniforme, micrófonos, cariocas de fuego, botellas. Una mujer diabólica cruza la calle. Espacios decorados con máscaras y flores negras, sombreros, guitarras, catedrales, canciones de domingo, veleros. Madres, padres, jóvenes, amigos, colores, luces, armonía, arte…EXPRESIÓN DEL SENTIMIENTO.


Las buenas experiencias y las acciones acertadas nos sirvan como impulso para seguir creando.

Se detienen en seco las imágenes. Abro los ojos. Un festival, me dijo un amigo, es una fiesta y tiene que hacer llegar al público un mensaje. Un mosaico de eventos y actividades debe despertar conciencias dormidas, todo a través del intercambio y de la relación humana profunda entre los participantes, ya sean actores o espectadores.

Este es el análisis reflexivo que ahora hago ¿ qué hemos transmitido?. Más allá del número de participantes, de los fallos de coordinación y otros aspectos mejorables en la organización de un evento de estas características, dejo suspendida en el aire una pregunta ¿qué ha cambiado después de este festival?

Seguimos caminando, convencidos de la responsabilidad que como educadores y artistas, en definitiva como personas tenemos en la construcción de un mundo mejor.


         
 3 de febrero de 2012. México, DF. 
Laura Insenser Nieto